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31/01/2023
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Presidente Biden alardea ante la AFL/CIO del bienestar que su política económica está brindando a su país

AFL/CIO logo Filadelfia, Jun.16.– El déficit presupuestario más grande de la historia de Estados Unidos sucedió en 2020 como consecuencia de la parálisis casi total de la economía debido al estallido de la pandemia y a las medidas de cierre preventivo de muchísimas empresas. Aunque bajó en 2021 fue el segundo déficit más alto de la historia como resultado del derroche de "estímulos" concedidos a prácticamente toda la población de EEUU.

El Presidente Biden alardeó este martes en la reunión sindicalista de la AFL/CIO de una política que, según él, estaba reduciendo considerablemente el déficit presupuestario en 2022. Lo cierto es que según cifras de su propio gobierno el déficit será de $1.15 trillion este año. Es cierto que será más bajo que en los años catastróficos de 2020 y 2021, pero su afirmación triunfalista es una verdad a medias que tergiversa la realidad. Debió reconocer que el déficit de este año será mucho más alto que los déficits presupuestarios de 2015-2019.

Continuó su discurso triunfalista ante los sindicalistas de Estados Unidos alardeando que el índice de ahorros personales estaba aumentando considerablemente este año. 'Since I took office, families have less debt and more savings', afirmó el Presidente. Todo lo contrario: del 6% del ingreso que promediaba el índice de ahorros en enero, se ha desplomado a menos del 4% en mayo. En otras palabras, la gente está agotando sus ahorros bajo el castigo de la creciente inflación, que se ha disparado en pocos meses a los niveles más altos en los últimos 40 años, sólo superados durante el mandato del Presidente Carter (ver cuadro).

Debió también reconocer que la deuda personal y familiar ha alcanzado este año niveles sin precedentes en toda la historia de Estados Unidos. Como ejemplo, la deuda acumulativa en tarjetas de crédito estalló con un aumento sin precedentes de casi el 20% en sólo el mes de abril.

Es lamentable que el Presidente alardee de un bienestar que supuestamente está logrando su política económica, precisamente en medio del desastre que la población de Estados Unidos está sufriendo como consecuencia de las medidas que implantó desde los primeros días de su mandato, anulando caprichosamente muchas medidas exitosas del gobierno anterior.